Su historia.
Esta discreta plaza del casco antiguo fue, durante casi dos siglos, el patio de servicio del castillo de los condes de Ventimiglia. La Revolución le dio su nombre. A ella daban las dependencias del castillo, construido hacia 1600 y ampliado hacia 1666. En el siglo XVII se construyeron allí una fuente ceremonial y un lavadero: de esta fuente partía un canal de riego que abastecía al jardín y a los estanques de la finca. En 1790, la plaza fue escenario de una partida muy sonada: la de los señores de Luc y de Cannet, que partieron para reunirse con los nobles emigrados en Alemania. El 14 de julio de ese mismo año, con motivo de la Fiesta de la Federación, se erigió el Altar de la Patria en el parque del castillo, que acababa de ser abandonado por el marqués de Vintimille.
- Un «Demi-Louis» en Le Luc: El marqués de Le Luc, Charles de Vintimille (1741-1814), era oficialmente hijo del marqués Jean-Baptiste de Vintimille. En la corte se le apodaba «Demi-Louis»: su parecido con Luis XV, amante de su madre Pauline Félicité de Mailly-Nesle, apenas dejaba lugar a dudas sobre su verdadera filiación.
- El jardinero de Versalles dejó su huella: Según el inventario del patrimonio, los jardines del castillo se diseñaron siguiendo los planos de André Le Nôtre, el creador de los jardines de Versalles.
- De señor feudal a escuela pública: Vendido como bien nacional durante la Revolución, el castillo albergó en el siglo XIX una escuela y una capilla. Hoy en día, su ala norte, restaurada, alberga un museo.

