Su historia.
Le Luc-en-Provence: la Maison des Insurgés, donde la República tomó las armas. Este edificio del casco antiguo, convertido hoy en sede auxiliar del ayuntamiento, albergaba en 1851 la sociedad del Ravelet, la «chambrée» desde donde partió la resistencia de Le Luc al golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte.
El 2 de diciembre de 1851, el partido republicano de Le Luc se reunió en sus amplios locales y decidió tomar las armas. Los insurgentes marcharon hacia el ayuntamiento, entonces situado junto a la Torre del Reloj: neutralizaron a los gendarmes, maltrataron al alcalde y desfilaron por las calles cantando La Marsellesa. Flassans, La Garde-Freinet, Brignoles y muchas otras localidades se sumaron al movimiento, que convergió hacia Lorgues y luego hacia Aups, donde perecieron numerosos insurgentes. 355 hombres fueron deportados a Argelia y hubo que esperar hasta el 16 de agosto de 1859 para que Napoleón III indultara a los condenados políticos.
- Un café que se convierte en un club: La chambrée no era un cuartel general, sino un lugar de convivencia: casi todas las noches, para beber vino, jugar a las cartas o a los dados, hablar de trabajo o de política, los trabajadores del campo se reunían con gente de los puestos o de los talleres, obreros y burgueses. De esta convivencia cotidiana, y no de una conspiración, surgió la insurrección.
- Un nombre que surge de forma natural: La sociedad tomaba su nombre de «Ravelet», que en provenzal significa, sencillamente, «el pequeño arroyo». En Le Luc, incluso las revoluciones llevan nombres relacionados con el agua.
- Vuelta al orden… municipal: El catastro napoleónico de 1834 ya sitúa la casa en la actual plaza L. Brunet. Ironía de la historia: el edificio desde el que se partió para destituir al alcalde alberga hoy el ayuntamiento anexo.

